Nacido en la
Selva Negra

Mehmet Ermis lleva 30 de sus 47 años de vida trabajando en ZAHORANSKY, por lo que cuenta con amplísimos conocimientos especializados sobre maquinaria para el sector doméstico, técnico y cosmético.

El pasado verano, asumió la dirección del equipo de ventas de esta área de trabajo. Según afirma, «Todos los retos nuevos que se nos plantean se basan en los conocimientos técnicos y la experiencia del pasado. Esos son los cimientos que nos ayudan a mi equipo y a mí a encontrar las mejores soluciones para nuestros clientes».

Una dedicación completa al cliente y un deseo de mejorar incansable

Esa forma de ser explica por qué goza de tanto respeto, no solo entre sus subordinados, compañeros y superiores, sino sobre todo entre sus clientes. Y es que estos son los que más se benefician de los conocimientos técnicos del director de ventas, adquiridos con mucho esfuerzo a lo largo de sus 30 años de carrera profesional en el ámbito de la maquinaria para el sector doméstico, técnico y cosmético.

La formación como cimiento sólido

Comenzó su andadura en ZAHORANSKY con una formación profesional en mecánica, que sentó las bases para su carrera profesional posterior. Más tarde, se pasó a la ingeniería, como dibujante técnico. Se formó para obtener el título de ingeniero mecánico y trabajó durante 18 años en el departamento de desarrollo de ingeniería. Durante ese tiempo, trabajó mucho en las muestras y se ocupó de que las máquinas se ajustaran perfectamente para que los cepillos cumplieran los deseos del cliente.

Mehmet Ermis


«Tanto en la vida privada como en la profesional, creo que no hay que dormirse en los laureles, sino esforzarse por seguir mejorando constantemente; solo así la cosa se mantiene interesante».

Uno de los primeros directores de proyecto de toda la empresa

«Con el paso del tiempo, ha ido aumentando el tamaño y la complejidad de nuestras máquinas para poder adaptarlas mejor a los deseos particulares del cliente y las exigencias del mercado», declara. Por ese motivo, la empresa designó directores de proyecto. Mehmet Ermis fue uno de los primeros representantes de esta nueva modalidad de gestión en ZAHORANSKY.

Creador del tigre

«Durante ese tiempo, junto con mis compañeros de ventas visité a muchos clientes», nos relata acerca de sus primeros puntos de contacto directo con el cliente, ya que, a lo largo de su carrera, ha participado en mayor o menor medida en casi todos los proyectos relacionados con cepillos. Pero Mehmet Ermis no solo tiene la vista puesta en el exterior, sino que, en el interior de la empresa, también ha tenido responsabilidades importantes. Por ejemplo, fue el director del proyecto de desarrollo de la Z.TIGER, la máquina especializada en producción de cepillos domésticos e higiénicos.

Participó en la creación del departamento de gestión de productos

Hace ocho años se le presentó la oportunidad de crear, en colaboración con otros compañeros, el departamento de gestión de productos, que hasta la fecha no existía. En ese nuevo punto de encuentro de la tecnología y las ventas, destacó en pedidos que requerían muchas aclaraciones debido a su complejidad, gracias a su amplia experiencia en el sector de los cepillos.

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En su labor como director de equipo, es el responsable de los comerciales de ventas que están en contacto directo con el cliente. «Gracias a mi experiencia, suelo aportar muchas soluciones que ofrecen a los clientes nuevas ideas para mejorar su producción y su desarrollo. Obviamente, también tengo la tarea de transmitirles esos conocimientos a mis compañeros de ventas para que puedan ser más competentes en su trato con los clientes», afirma. A veces, por ejemplo, se puede recurrir a los conocimientos sobre otras máquinas cuando se plantea un nuevo reto, cosa que ahorra un tiempo muy valioso para el cliente.

«Para mí, lo importante es dar lo mejor de mí mismo en cada área de trabajo y poder aportar mis puntos fuertes. Es algo que me ha beneficiado mucho a mí, a la empresa y, sobre todo, a nuestros clientes».

Clientes turcos como invitados en Todtnau

Siempre dispuesto a escuchar al cliente

Y es que en ZAHORANSKY el asesoramiento es nuestra prioridad: «Escuchamos al cliente, queremos saber qué es lo que más le importa y cuál es su objetivo. Sobre esta base, desarrollamos soluciones que contienen exactamente los componentes que nuestro cliente necesita para operar con competitividad», nos explica.

Su objetivo: superar las expectativas

De cara al futuro también se ha propuesto retos ambiciosos para, junto con su equipo, orientar todavía más al cliente: «Mi objetivo es que los distribuidores y delegaciones globales crezcan todavía más. Las preguntas de nuestros clientes son muy variadas, tanto como la individualidad de nuestras máquinas. Trabajamos sin descanso para incluso superar las expectativas de nuestros clientes».

El trabajo de base sigue siendo importante

Para ello, también ha planteado una nueva visión de futuro: su objetivo es dividir sus labores en tres partes y trabajar en la misma medida con su equipo central de Todtnau, con las delegaciones y en contacto directo con sus clientes. «Tengo el convencimiento de que solo puedes rendir al máximo cuando sigues trabajando “en la base”, es decir, en contacto directo con el cliente. Esa es la única manera que tengo de saber de primera mano qué necesitan nuestros clientes y cómo podemos prestarles la mejor asistencia posible».

«Quiero impulsarnos hacia delante, que sigamos trabajando en nosotros y nos redefinamos. Podemos estar satisfechos del éxito cosechado durante el año pasado, pero yo espero que este año demos un paso más. Eso siempre es posible».